Cómo adaptar tu discurso según el tipo de público que te escucha

Uno de los mayores errores que comete mucha gente al hablar en público es preparar un solo discurso para todas las ocasiones. Como si fuera una receta única que funcionara igual en una sala de conferencias, en una clase universitaria o en una reunión informal.

La verdad es que cada público es distinto. Y si quieres que tu mensaje llegue, conecte y se recuerde, necesitas aprender a adaptarte.

No se trata de cambiar quién eres, sino cómo lo dices

Adaptar tu discurso no significa dejar de ser tú ni modificar tu mensaje cada vez que hablas. Significa ajustar el tono, las referencias, los ejemplos y la forma en que presentas tus ideas para que tu audiencia se sienta identificada y te siga con interés.

Es como contar la misma historia a un amigo, a tu madre y a un colega. La esencia es la misma, pero seguro eliges palabras y detalles diferentes para cada uno.

¿Cómo identificar a tu público?

Antes de preparar cualquier intervención, pregúntate:

  • ¿Quiénes son? Edad, profesión, intereses, nivel de conocimiento sobre el tema.
  • ¿Qué esperan de mí? ¿Buscan información práctica, inspiración, datos, motivación?
  • ¿Cómo se comunican entre ellos? ¿Son formales, relajados, técnicos, emocionales?
  • ¿Qué valor les puedo aportar? ¿Cómo pueden beneficiarse de lo que voy a compartir?

Cuanto más claro tengas ese perfil, más fácil será adaptar tu discurso.

3 claves para personalizar tu intervención

Ajusta el tono

No uses el mismo lenguaje para un grupo de estudiantes que para directivos de empresa. Si te pasas de técnico o de informal, pierdes conexión.

Elige ejemplos y referencias que les resulten familiares

Hablar con ejemplos cercanos a su entorno hace que entiendan mejor y se sientan incluidos en tu mensaje.

Modifica la profundidad y extensión de tu contenido

Para públicos nuevos, ve de lo general a lo específico. Para expertos, puedes profundizar y dar datos más técnicos o casos avanzados.

La verdadera clave: empatía

Más allá de técnicas, lo más importante es ponerte en el lugar de quien te escucha. Preguntarte qué necesita, qué le preocupa y qué valor se puede llevar de tu intervención.
Esa empatía es la que convierte a un buen orador en alguien inolvidable.

>> Te gustaría aprender a conectar con cualquier público

Si quieres profundizar en estas habilidades…

Comunicar bien, adaptarse a distintos públicos y hablar con seguridad no son dones innatos, son habilidades que se pueden aprender y entrenar. Si te interesa seguir desarrollando estas capacidades, hay recursos y formaciones muy completas que pueden ayudarte a dar ese salto.

Una de ellas es Habilidad Maestra, un curso online, que ofrece herramientas prácticas para expresarte con claridad, vencer el miedo escénico y conectar de forma auténtica con cualquier audiencia.

Lo interesante es que se adapta a tu ritmo y te permite empezar a aplicar lo aprendido desde el primer día.

Conclusión

No existe un discurso perfecto para todos. Existe un discurso adecuado para cada audiencia.
Cuando aprendes a adaptar tu mensaje, no solo logras que te escuchen, sino que te recuerden.

Y lo mejor es que se puede aprender.

Deja un comentario